miércoles, 26 de enero de 2011

Sit-Sit

Mi facultad queda al lado del mar. Cuando acaba mi día de biblioteca me gusta ir a dar un paseo por el puerto para despejarme de camino a casa. Es una gozada ver cómo sale el barco hacia Suomelinna rompiendo el hielo. Nadie diría que esa explanada blanca que tienes delante es el mar. Los que han cogido el ferry a Tallin o a Estocolmo dicen que es alucinante estar a bordo de un barco en alta mar, pero viendo únicamente hielo a tu alrededor y oyendo cómo cruje a medida que navegas. En cuanto acabe esta fea temporada de estudio lo probaremos. Estonia ya está en la zona euro y se presenta como un destino de fin de semana muy apetecible para este segundo cuatrimestre. Estocolmo no tardará tampoco.

Poco a poco vamos conociendo a los nuevos. Me he dado cuenta de que prácticamente todos mis amigos extranjeros se han ido ya o se irán pronto, así que tengo que abrirme un poco para seguir dándole al inglés. Ayer jugamos un poker nocturno con unos franceses. Buena gente pese a que, cuando era amo y señor de la partida, uno de esos enfants de la patrie me desplumó en una problemática mano. Nota: no volver a dejarse llevar por los ánimos de Víctor. Eso sí, los incidentes con los amarillos siguen sucediéndose. Los calcetines están desapareciendo en la lavandería de Vuolukiventie, que parece ser el lugar donde han establecido su China-Town en Helsinki. Matteo asegura que el otro día llamó a la puerta de uno y, cuando abrieron, vio que había seis chinos dentro. ¿Estarían simplemente de visita? Las malas lenguas dicen que, aprovechándose de que a ojos occidentales son todos iguales, se concentran en grupos de entre cinco y diez personas por habitación. Continuaremos investigando sobre estos nuevos y peculiares compañeros orientales.

El otro día fui al sit-sit para los erasmus de derecho del segundo cuatrimestre. Recordaréis el primero por aquella cena en la que cuatro finesas se ventilaron una botella de vodka en 32 segundos? En el fondo eso es accesorio, un sit-sit consiste en una cena donde cada dos por tres se interrumpe el comer para cantar y brindar. Se dice que un sit-sit no es bueno si tu cena no acaba fría. Es desesperante, a veces acabas una canción, das un bocado y ya están tocando la campanita para cantar la siguiente. Esta vez el papel traía 39 canciones pero, además, se permite que cada cual se arranque a cantar una canción si le sale del alma. Al final, entre concursos de vodka y aquello llegó a las cincuenta canciones. Canciones en inglés, finés, sueco, alemán, la bamba, la macarena...Los alemanes, al igual que en Rusia, siguen con sus patéticos intentos de emular a los españoles cantando sus canciones arrítmicas y en ese idioma tan horrible...Aun distan mucho de igualar nuestros cantos patrios.

Ya hice el famoso calendario con fechas libres en las que las visitas serán bienvenidas. La verdad es que va a haber mucho tiempo libre en el segundo cuatrimestre, así que me ha salido un calendario muy flexible para todos esos que me habéis prometido visita jaja...A ver si viene alguien luego. El sábado me voy a Madrid, a ver si se pasan rápido los exámenes. Lo siento pero a Santander no voy a subir. A la vuelta este erasmus y este blog volverán a ser lo que eran.

Suena...Days like this, by Van Morrison, el León de Belfast.

jueves, 20 de enero de 2011

Una rutina un tanto aburrida

Actualizo hoy el blog desde la lavandería, mientras mi ropa da vueltas y vueltas. Últimamente no tengo tiempo para mucho más, por no hablar de que la rutina en la que he caído no da para contar grandes batallas. Sí, mi día a día desde que volví a Helsinki se resume en ir a la biblioteca a estudiar, parar a comer en la uni y vuelta a estudiar. Eso es así, al menos teóricamente, todos sabemos que algún día nos pegamos el caprichín de dormir toda la mañana o pasar una tarde con los amigos. Mi estudio no tiene nada que ver con Helsinki, sino que estoy encerrándome para los exámenes de febrero en España de asignaturas que no me pude llevar de erasmus y alguna que vengo arrastrando. Académicamente hablando, un erasmus de Derecho en inglés no es ningún chollo si lo que quieres es limpiar asignaturas. Por fin terminó mi pelea negociando asignaturas que podían convalidarme aquí, el resultado fue medianamente satisfactorio, me convalidarán un 60% de quinto curso (Internacional Privado, Mercantil II...). No me quejo, hay quien anda por ahí con sólo una asignatura. Definitivamente, si te vas con Derecho a un erasmus en inglés, es porque andas buscando otras cosas que te pueda aportar la experiencia; si lo que quieres es limpiar, vete a Italia.

Por ello, no he tenido mucho con lo que ir actualizando. En España no tengo malos recuerdos de la biblioteca: vas con tus amigos, a veces los descansos se alargan a toda una tarde, siempre hay algo de jaleo, alguna que otra chica...Pero aquí es un verdadero coñazo. Estas bibliotecas están plagadas de los típicos insufribles que en cuanto hablas un poquito te llaman la atención. Reina el silencio y soy prácticamente el único de mis amigos que tiene que estudiar...Menos mal que Martina también tenía exámenes; si bien los italianos son un poco vagos, siempre tengo que sacarla de la cafetería a rastras, como si yo anduviera sobrado de fuerza de voluntad. El día 29 vuelvo a España para hacer Mercantil I, Procesal II, étc. Un auténtico campeonato de pesos pesados. En cuanto esto acabe me voy a pegar unas buenas vacaciones.

Con los nuevos seguimos sin tener mucha relación. En realidad estamos en planes muy diferentes, yo no he vuelto aquí tan necesitado de conocer gente y abrirme como al principio.Ya tengo aquí mis amigos y estoy un poco comodón. Ha habido algún incidente aislado con la comunidad china, parece ser que no respetan los turnos en la lavandería y un día se caldearon los ánimos en Voulukiventie. No me llaméis racista pero no me hace mucha gracia que esto se llene de chinos...Nunca me han parecido gente abierta con la que sea fácil congeniar. De hecho por la facultad les ves en grupos cerrados, sólo de chinos. Pero por lo demás, no pinta mal el pescado fresco, estamos empezando a ser más abiertos con ellos. Me he fijado que traen unos horarios sorprendentes. Ayer fui a tomar la típica cerveza después de un día de estudio, para despejar un poco. Entramos a un bar a las 11 de la noche y estaba hasta arriba de erasmus dándolo todo en plan discoteca...Bastante surrealista, pero me provocó buenas vibraciones de los nuevos. También es una forma de poder salir de noche sin perder la mañana siguiente no?

Mi reloj biológico sufrió con la vuelta a Finlandia. Pasar de los días de sol medio largos de España a esta oscuridad otra vez le dejó un poco en fuera de juego. Durante la primera semana, a eso de las 7 de la tarde, me entraba un sueño insoportable que, por más café que tomara, me dejaba agotado el resto del día. De tiempo andamos bien, en torno a los 0ºC, incluso a veces en positivo, aunque si os digo la verdad, prefería estar a -5ºC. ¿Por qué? Porque ahora mismo se ha derretido toda la nieve, lo cual hace que la calle sea una piscina. Pero no sólo eso, al derretirse la nieve, lo que queda es el hielo de debajo, y ese no se derrite ni de coña. Así que bajo la piscina, tenemos una pista de hielo. Todo ello hace de salir de casa una auténtica aventura. Todavía no me mojé el culo, pero cerca estuve. En total, el hielo ha roto un brazo, un hueso de la cara de nombre impronunciable y el otro día me dijeron que una novata en su primer paseo se metió un castañazo que tuvo que ir al hospital a que le miraran la espalda. Lo de resbalar aquí no es ninguna broma.
Los días se van alargando poco a poco. Cuando me fui el sol se ponía a la izquierda de ese edificio, pero aun queda mucho para que llegue a donde lo hacía en septiembre.

En los ratillos que tengo por la noche, he empezado un auténtico Ciclo de Cine Corleone, volviendo a ver El Padrino I, II. También me ha dado por ver películas de infancia: Indiana Jones, Solo en casa, Disney...Y en lo literario, dejé Oliver Twist...Llegué a trescientas páginas, pero daba mucha pereza. Si alguno está interesado en empezar a leer libros en inglés le recomiendo que se compre uno de Agatha Christie, están tirados. En tres días me he leído la mitad de The ABC Murders. Las investigaciones de Hercule Poirot son bastante más fáciles de leer que las penalidades del pequeño Oliver.

Ahora que estoy en la lavandería me he dado cuenta de que os debía una entrada hablando de mi residencia. Vivo en Domus Académica, un edificio que pertenece a una fundación de Helsinki llamada HOAS encargada de dar alojamiento a estudiantes y a familias de pocos recursos. Todos los erasmus vivimos en alguna de los edificios que HOAS tiene repartido por Helsinki y alrededores con unos alquileres que están entre los 400 y los 450 € al mes. Ofrecen pisos compartidos o estudios con cocina y baño propio. Yo, personalmente, estoy encantado, vivo en un estudio en el mismísimo centro, mientras que hay erasmus que se tienen que chupar todos los días media hora de bus pagando bastante más de alquiler. En Domus hay siete pisos con diecinueve habitaciones cada uno, todos erasmus. Podéis imaginaros las que se arman aquí. En el sótano del edificio contiguo tenemos la lavandería y dos saunas. La sauna a todo trapo abre los lunes y tiene una pequeña piscina y una cocina. Después tenemos otra normal, sólo con duchas, que abre los viernes. Hay horarios diferenciados para chicos y chicas, si bien alguna vez se hace alguna mixed sauna party...Con bañador!
No es el edificio más bonito que haya visto, pero al menos está todo muy nuevo.

Suena...En los ratos de cocinar he dejado un poco de lado los tangos de Calamaro y me he pasado a los Beach Boys, I get around, Wouldn't it be nice o Barbara Ann ponen de buen humor a cualquiera.

viernes, 14 de enero de 2011

Vuelta a Finlandia

Saludos de nuevo! Tras unas vacaciones que han pasado volando ya estoy de vuelta por aquí. Han sido unas navidades geniales en las que no me dejé a casi nadie sin ver y no paré quieto. Tenía mucho mono de retomar el blog.

Uno no es consciente de la marca que le deja esta experiencia hasta que vuelve a casa, al sitio y la gente de siempre. Es un tiempo para darse homenajes, para exprimir cada momento. Cualquier cosa, por muy común que parezca, se disfruta el doble. Al aterrizar en España tuve una sensación muy rara. Cuando me bajé del avión en Barajas ya estaba sudando. En el coche, iba mirando por la ventanilla y se me hacía rarísimo no ver un paisaje cubierto de blanco. Era irónico dejar una Finlandia plagada de nieve, abrigado con bufanda y gorro, para celebrar la Navidad en una España a 12ºC donde era suficiente ponerse un jersey para salir. La primera vez que entré en una cervecería le dije a Ana que se quedara callada mientras yo me dejaba querer por el barullo y el ajetreo de aquel bar. Después pides una caña y te la tiran, juegan con la espuma. No os lo dije, pero en Finlandia la cerveza la ponen como en el cine, con una máquina que cuando pulsas el botón te echa la cantidad exacta para un vaso. Una tapita de patatas, cortesía de la casa. Por aquel entonces aun se podía fumar y el bar tenía el típico ambiente cargado de humo que por una vez en mi vida no me disgustó. Y cuando vas a ese baño infecto donde se ha meado más fuera que dentro? En Finlandia podrías sentar el culo en cualquier water sin pasar papel higiénico antes. Me encantó volver a disfrutar de ese caos, de esa incivilización. Poder pegar un grito por la calle sin sentirte rarito.

Y el comer? Pese a todas las comidas y cenas típicas que se hacen en estas fechas, la que no se me olvidará nunca fue la que hice con Jaime. El 31 de diciembre nos levantamos con hambre y fuimos al Uría. Piso bajo, los hombres en la barra tomando vinos y sidras y las mujeres en la mesa con los críos. Arriba, el comedor con un ventanal desde el que ves y oyes a las gaviotas que se han posado en la barandilla del puente junto al puerto. De primero, una olla que da para dos platos de fabada por cabeza, cuando lo acabas a malas penas te dicen que si quieres más. En qué lugar del mundo se ve eso? Le dices que como no te traiga ya el escalope al cabrales que pediste de segundo, mejor que vaya llamando a la ambulancia. Luego, un postre. Para cuando llega el café ya tuviste que desabrochar el pantalón. Todo por 11€. Después, subes a San Pedro y haces la digestión en manga corta tocando la guitarra junto al mar con las montañas detrás. Eso sólo pasa en España.

Ya hablando de la vuelta aquí, la sensación es muy distinta. Ha sido irse de casa para llegar a otro sitio que, sin llegar a tanto, ya forma gran parte de ti. Caminas por Helsinki y te las sabes todas, conoces la ciudad como la palma de tu mano, si tienes frío sabes cómo hacer la ruta por los túneles subterráneos, los trámites con la universidad son pan comido, sólo tardas diez minutos en hacer la compra, todo lo que sea estar por encima de -5ºC te parece buen tiempo, sabes qué tipo de hielo es peligroso y cuál se puede pisar...Esa sensación de extranjero ya no va contigo, te sientes uno más, perfectamente integrado en la sociedad finesa.  Y eso, como me avisó Inesu, es una pasada.

En la resi nos estamos imponiendo sobre los novatos. El día que llegué estuve armando jaleo con la guitarra hasta las dos de la mañana y pongo la música alta todos los días. A estos novatillos hay que acostumbrarlos desde ahora, que sepan que los veteranos mandan en el pasillo del séptimo y no se les tose. Si no, se malacostumbran y el día que armas barullo se quejan a la organización que nos aloja y nos echan. No sabemos por qué, pero apenas conocemos novatos y ya nos caen mal. Me han avisado que hay una norma no escrita en el erasmus de que la gente del primero y la del segundo cuatrimestre no se llevan bien. Es un odio irracional, como si les culpáramos de que por ellos se hayan tenido que ir nuestros antiguos amigos. Todavía no tenemos asimilado todo lo que ha cambiado esto. Con lo bien que me caía mi vecina de Chipre, que entre ella, los valencianos y yo teníamos un pasillo muy mediterráneo, de puertas abiertas. Por ahora sólo hemos conocido al de la 704, un chaval de Hong Kong que aparenta catorce años. No se si sobrevivirá a vivir cuatro meses pared con pared con Andrés y Álvaro jaja. Parece que Helsinki se ha llenado de alemanes, chinos y eslavos. Lo que sí que es seguro es que este cuatrimestre va a haber bastantes erasmus menos. Ya os iré contando cómo avanzan las relaciones.

Tengo que confesar una pequeña mentira que os conté hace tiempo. Ahora que ha tenido final feliz, puedo escribir uno de los momentos más embarazosos de mi erasmus. Recordáis aquel examen que dije que había suspendido? No fue exactamente así...Más bien llegué, no me enteré de qué iba aquello, no había nadie en facebook que me pasara respuestas (se podía llevar ordenador), no encontraba nada en internet...Y ya que el profesor había avisado de que si el examen nos salía fatal, mejor no presentarlo porque haría media con el examen de recuperación...Me fui sin entregar. Qué sorpresa cuando supe que aquel era el único profesor con filosofía erasmus en Helsinki. Todos mis compañeros, hubieran puesto lo que hubieran puesto, habían aprobado y con nota. Tras tirarme de los pelos, me puse serio porque esa era una de las dos asignaturas que había que aprobar a cualquier precio en el primer cuatrimestre. Para hacer los exámenes de recuperación, se junta a los alumnos de varias asignaturas en un aula grande. Ojalá hubiera una foto del lado izquierdo de la clase lleno de gente para hacer una asignatura, mientras en el lado derecho estaba yo solo con mi portátil, apuntes...Qué vergüenza, el tonto de la clase. Mis amigos en el lado izquierdo se estaban descojonando de mí. Tras eso y copiar un ensayo, ayer salió la nota y puedo decir que he aprobado con un 10. Primer cuatrimestre: objetivo cumplido.


PD: Me he llevado muy gratas sorpresas estando por casa, algún que otro lector del Diario Suomi que no me esperaba para nada. Todos bienvenidos :) Pero lo que fue una pasada, fue ver todas las entradas impresas por el abuelo, menudo taco de folios! Ya casi tengo para un libro.

PD2: Los Reyes Magos se portaron bien y a partir de ahora contaré con una cámara que espero que haga que la calidad de las fotos aumente considerablemente. No defraudó retratando la playa de Liencres.

PD3: Mi amiga Clara me robó mi sacapuntas y, ahora que se fue, parece que lo ha convertido en el nuevo Manolo Torero. Vive en Siracusa y lugar al que va, lugar en el que saca una foto. El muy cabrón de mi sacapuntas, en cuanto pilló oportunidad de irse de este frío ni lo dudó. Ahora estará tomando el sol en las playas de Sicilia de la mano de una italiana...Los hay con suerte.

PD4: Por supuesto, la única Llamas que me quedó por ver fue la prima Cris, vieja conocida de este blog. Siempre tiene que dar la nota :)

Suena...Baba O'Riley, by The Who, la canción de estas navidades.