martes, 29 de marzo de 2011

El día que fui profesor

Hoy pude visitar un instituto finés y ser algo así como profesor por un día. Me adentré en ese que dicen que es, y que posiblemente sea, el mejor sistema educativo del mundo. Si el primer día que un pinín como yo se pasa por ahí ya le dejan dar una clase no será para tanto, ¿no?

Llegué hasta el instituto en tren y al entrar había nervios. En la puerta había unos chavales con pantalones militares, chupa de cuero y botas Dr. Martens que me miraban con cara de pocos amigos y que con igual tono de pocos amigos me explicaron cómo llegar a la sala de profesores. Los pasillos eran amplios y luminosos, con grandes ventanales junto a los que había mesas y sofás llenos de prensa en finés y en inglés. Lo que más me llamó la atención fue que tenían una mesa de billar!!! Si en mi colegio hubiera habido una mesa de billar yo no habría acabado ni la primaria! Sin embargo, era un poco incómodo caminar por aquellos pasillos, ya que todos me miraban con esa mirada de curiosidad finesa que muchas veces cuesta diferenciar de la mirada antipática. Me hacía gracia volver a pisar un instituto. Chavales en la edad del pavo exagerando al máximo sus señas para que con un primer vistazo identifiques a qué tribu pertenecen. Estaban los skaters, los malotes, los empollones, los emos y, por supuesto, el grupo de las niñas guapas y super fashion, algunas con un escote que pegaba más en un bar de reggaeton que en un colegio.

En la sala de profesores me recibió Kirsi-Marja, la profesora de inglés y español con la que me había puesto en contacto la organización Erasmus in schools. Tras presentarme a algunos profesores y al director, me contó que ella había estado de erasmus en Granada y conoció al que ahora es su marido español, bla bla bla. Después me puso un poco en situación con el nivel de los alumnos, preparamos la clase durante dos minutos y a ello! Al ser una clase en la que les iba a hablar de mi país y en mi idioma, no tenía demasiados nervios, pero cruzar esa puerta y que tantas miradas se te claven encima examinándote de arriba a abajo siempre intimida.

La clase la componían dos chicos y catorce chicas que habían estudiado español durante dos años. Pese a que no eran capaces de decir dos frases seguidas, me entendían bastante bien y, de todos modos, la explicación acabó siendo prácticamente en inglés. Había preparado cada detalle de la clase al dedillo, desde cómo moverme (el truco del boli en la mano) y cómo hacerles participar sin tener que señalarles inquisitoriamente, hasta la forma de vestir. Parece una tontería, pero hay que ponerse a su nivel. Cuando tengo una presentación en clase me pongo camisa, pero con ellos había que ir normal, que vieran que en el fondo tú eres otro estudiante como ellos, no un profesor que viene a examinarles. Así conseguí que se soltaran más y tener una clase distendida y participativa.

El objetivo de la clase era presentarles España un poco alejada de esos tópicos que rodean a nuestro país, para lo cual había preparado un porwepoint bastante gracioso con muchas fotos. Empecé dándoles caña, tocándoles las cosquillas: Cuando yo dije en España que me venía a Finlandia de erasmus, esto es lo que me decían. Y les puse una diapositiva con fotos de un tío deprimido emborrachándose, de Lordi y el Heavy-Metal, de gente loca bañándose en el hielo y de Santa Claus (lo del suicidio era un poco demasiado). Con eso conseguí que se me volvieran respondones y que, ya que tenían que hablar en español, al menos lo hicieran sobre un tema que ellos conocían. Buen comienzo.

A continuación, les repartí un papel en el que quería que cada uno me escribiera lo primero que se le venía a la cabeza al oír España. No fue tan malo como me esperaba: playas, sol, fútbol, el Clásico, jamón, siesta, vino. Y después, en mi powerpoint había preparado un verdadero o falso sobre los tópicos de España: el fútbol, los toros, cañas y tapas, flamenco, los mariachis (la pregunta trampa en la que cayeron casi todos). Tenía delante a una niña somalí sentada con un finés que me animaron mucho la clase, diciendo muchas pijadas y vacilándose continuamente. También había una chica que fue la que más se esforzó por hablar en español, haciéndome muchas preguntas y obsesionada por Fernando Torres. Torres por aquí, Torres por allá. Sus planes eran aprender español y casarse algún día con él.
Cuando acabé con eso, la presentación ya fue sobre España en sí, pero sin meterme a explicarles monarquías, autonomías y demás rollos. Sino que les hablé de lo que a mi más me gusta de España: el coger un coche y en un día poder atravesar un país con cientos de paisajes y de lugares tan diferentes. El norte, Barcelona, Madrid, Andalucía, el Mediterráneo, étc. Fomentando el turismo jeje. Prácticamente todos habían estado en España y me contaron sus viajes. El momento estrella de la presentación llegó con el apartado de las fiestas. Voy a ir a comisión con los hosteleros de Buñol, ya que les acabo de garantizar un autobús lleno de fineses para este verano: Fliparon con la TOMATINA. No me creían, aquello no les entraba en la cabeza. Nunca cumplirían con la regla de que si te caes en un encierro de los sanfermines tienes que taparte la cabeza y esperar a que doce toros te pasen por encima. Eran incapaces de entender por qué los valencianos hacían fallas tan bonitas para luego quemarlas (están locos estos españoles) y se llevaron un buen susto con el Ku Klux Klan de los nazarenos en la semana santa andaluza.

Luego me hicieron muchas preguntas sobre mi adaptación a Finlandia, si me estaba resultando duro el invierno, si prefería España o Finlandia, por qué me iba a un país tan diferente, de qué equipo era, si tenía algún parentesco con Fernando Torres por mi apellido y les hicieron gracia mis nociones de finés (Hola, Cerveza, Eres muy guapa, Restaurante, Mierda!)...Así hasta llenar las dos horas que duró la clase. Unos chavales muy majos, me lo pasé genial con ellos.

La profesora se quedó muy contenta y me ha dicho que tengo que repetir, pero con el grupo de inglés, en una asignatura sobre universidad, diferentes sistemas educativos y salidas profesionales. Hoy me vi bien, así que me voy a animar. Después me habló del instituto y de la educación en Finlandia. Resulta que aquí, esa competencia que tenemos nosotros en la Universidad con las notas de corte, ya empieza en la Secundaria. Según la nota media que saques en la Primaria, entras a los institutos de los buenos o a los de los malos. Me hizo gracia cuando me dijo: A este instituto vienen los que no son muy buenos estudiantes, los que sacan entre 7 y 8. Vaya cara se me quedó! Aquí a los de aprobado los deben mandar al reformatorio. Estos chavales no hablarían muy bien español, pero es que es la cuarta lengua que están aprendiendo todos: finés, inglés y sueco se dan por hecho, y después eligen entre español, francés o alemán. En mi bachiller, sólo diez de los noventa llegamos a estudiar francés.

Me gustó este sistema. No hay ningún director que lea esto con poder para hacer algo así en su colegio? Jeje. Piensa que España es el país que más erasmus recibe de Europa. Quizás, un día en vez de explicar tú la historia de la Francia de Luis XIV, puedes encontrar un francés que lo haga por ti. Seguro que a tus alumnos les gusta la experiencia y tú te ahorras el trabajo. Sale barato, a mi sólo me dan un par de entradas de cine a cambio.

Y ahora os dejo. Tengo una presentación algo más seria mañana y luego un caso de clarísima discriminación entre el Estado de Canadá y una india en el que me ha tocado defender a Canadá...No hay por dónde cogerlo. Eso sí, mañana me voy en tren nocturno a Laponia!!! Buscad el pueblo de Inari en un mapa, es el auténtico fin del mundo! Trineos de huskies, renos, bañarse en el Mar Ártico, motos de nieve, la casa del auténtico Papá Noel, esquiar...A la vuelta os cuento. LEGEN-DARY!


Suena...American Pie, by Don McLean. Este vídeo va recomendado para Ramón, que fue el primero que me empezó a hablar del significado de las muchísimas metáforas que tiene esta canción. Don McLean era un joven que repartía periódicos por las casas de América cuando un día, en su ronda diaria, leyó en uno de ellos que Buddy Holly había muerto en un accidente de aviación. A eso se refiere con The day the music died. Yo había reconocido también a los Beatles, Elvis, Mick Jagger, James Dean...Pero no tenía ni idea de que existieran tantas referencias como cuenta este genial vídeo: Janis Joplin, Kennedy, Dylan y muchos más iconos de la cultura americana de los 60. Algo así como Forrest Gump pero en canción.

domingo, 27 de marzo de 2011

La cena hispano-asiática

El jueves, Álvaro organizó una cena con Eric, nuestro vecino asiático de pasillo. Ya tocaba abrirse a estos nuevos habitantes de Helsinki. Tres españoles y dos chicos y dos chicas de Hong Kong compartiendo una mesa donde había por un lado, arroz frito, un pollo al curry super picante y gambas con brocolli y, por otro lado, tortilla, un gazpacho un poco rarito y surtido de ibéricos cortesía de Ita.

Fue la cena más alucinante que tuve en todo el erasmus, de verdad, sin palabras. Ahora que me paro a pensar, nunca había tenido una conversación larga con un asiático y es por ello que no era consciente de que viviéramos en dos culturas tan frontalmente opuestas. No hubo una sola cosa de todas las que comparamos en la que hubiera coincidencia.

Primero, la forma de comer. Si compartiéramos mesa con un español y comiera así, difícilmente le volveríamos a invitar a nuestra casa. Pero esto era distinto, había que ponerse a otro nivel, a un nivel donde tienes que verlo todo igual de correcto y permisible. Hacían ruido al masticar, hablaban con la boca llena, sorbían el gazpacho y en vez de llevarse los palillos hasta la boca, agachaban la cabeza sobre el plato. Además, de lo que cogían con los palillos podían arrancar parte con los dientes y devolver el resto al plato, no como en España, que lo que coges con el tenedor tiene que ir entero para dentro. A una madre se le habría quedado la comida fría si hubiera tenido que ponerse a corregir todo aquello.

Nos estuvieron contando sus experiencias y viajes por Europa. Y a la pregunta de si preferirían terminar viviendo aquí o en Hong Kong, dos de ellos dijeron que aquí, y los dos que dijeron que en Hong Kong lo harían sólo por su familia o por apego a su tierra natal. Sin embargo, hablando de lo puramente laboral, todos preferirían trabajar aquí. De ahí que la conversación derivara y se centrara ya casi exclusivamente en el ritmo de vida y el trabajo en Hong Kong. Qué locura, yo no duraría ni una semana allí. Exigencia, productividad, rapidez, eficiencia, competitividad agresiva...Nos preguntaban por un año normal de estudiante en España y alucinaban con eso de no dar un palo al agua hasta que llegaban los exámenes. Y aún así, las buenas horitas diarias de biblioteca en época de exámenes les parecían un chiste. Nos contaban que en Hong Kong les mandaban unos trabajos imposibles de un día para otro y que en época de tareas fuertes, lo de dormir era algo que hacían si había suerte. Su cuerpo ya está acostumbrado a dormir 4 horas diarias. Eric nos dijo que su récord pegado a un ordenador haciendo trabajos y sin dormir eran 50 horas. Habéis leído bien!!! CINCUENTA HORAS!!! Dos días y dos noches delante de una pantalla haciendo qué se yo qué proyectos de ingeniero. Superado el shock inicial, le preguntamos: -Y después de eso, qué hiciste, pasarte dos días durmiendo??? -No, dormí 8 horas porque tenía clase al día siguiente. Están locos estos Hong Kongianos.

Nuestras regulaciones laborales deben ser algo tan opuesto como el yin y el yan. Eso de tener jornadas de ocho horas les parecía de broma y allí no existe un límite máximo de horas laborables, pueden trabajar todo lo que quieran. Un mes de vacaciones pagadas?!?!?!?!? Las vacaciones de verano no parecían algo muy común en Hong Kong y, en todo caso, no superarían las dos semanas. Cuando les decías que hacer trámites de oficina en agosto era una misión imposible, no les entraba en la cabeza. También les llamaba la atención lo de que fuera obligatorio coger las vacaciones y poder renunciar a ellas. Y ya cuando les contabas las condiciones de los funcionarios flipaban. Trabajar sólo cinco días a la semana por la mañana y descansar toda la tarde!?!!??! Nos contaban el caso más extremo de un empleo por el que se trabajaban 20 horas diarias y libraban el domingo, el cual se lo pasaban en la cama durmiendo. Menuda mierda de vida.

Nos hablaron de que existe muchísima superstición allí. El número 4 es el símbolo de la muerte y por ello, en la mayoría de sus edificios había piso 4, ni 14, ni 24, étc...El piso 44 debía ser el mismísimo Hades. Los números de la suerte eran 8, 9 y 10. Pero son temas que se toman verdaderamente en serio. Decían que los apartamentos en los pisos 4, pese a ser totalmente iguales a los demás, eran considerablemente más baratos. 

También nos estuviero hablando de la situación de Hong Kong. Era una colonia del Reino Unido hasta 1.997, pero se independizó y ahora pertenece a China, aunque tiene un status especial a nivel administrativo que hace que sea prácticamente un Estado independiente. A su juicio es tan democrático como cualquier otro Estado occidental, nada que ver con lo que tienen los chinos.

Tienen ocho universidades y, pese a que son todas públicas, cuestan 4.000€ anuales. Existe una competencia muy fuerte entre los jóvenes para acceder a la universidad y muchos se quedan fuera. Viven en un constante problema de demasiados habitantes para poco espacio y no es fácil darle una solución. La superficie de Hong Kong es equivalente a la mitad de la isla de Tenerife, y en ella viven siete millones de habitantes. Por supuesto, todos viven en rascacielos, ya que a falta de espacio horizontal han tenido que aprender a expandirse en vertical. No tienen una legislación como esa que cuentan de China que sólo te permite tener un hijo, pero decían que lo normal en Hong Kong es ser hijo único, pues criar a cada churumbel allí cuesta unos 400.000€.

De repente, le suena la alarma del móvil a uno de ellos, y dice: "Me tengo que ir". Se levanta, dice adiós con la mano, se pone el abrigo y se marcha por la puerta. El proceso no llegó a durar un minuto. Claro, nosotros empezamos a reírnos y a contarles que en España, antes de irte, te pasas quince minutos de despedida: qué bueno estaba todo, ya me dirás dónde compraste eso, qué bien lo hemos pasado, a ver si quedamos más a menudo, te despides dando besos y estrechando manos de todos los invitados, venga quédate a tomar un café hombre, vas al baño, te acompaño hasta la puerta, en la puerta aún así otros cinco minutos de despedida, cuando por fin te vas "meca, me dejé el móvil" y vuelta a empezar...

¿A qué nunca os habéis preguntado cómo escriben con caracteres si sus teclados son iguales que los nuestros? Me lo estuvieron explicando también. Algo así como que cada carácter tiene asignado un código de letras latinas...Un poco lío, pero decían que se aprendía muy fácil.

Me fijé que sólo nosotros hacíamos preguntas, y les pregunté si estábamos siendo demasiado indiscretos, pero me dijeron que no, que para la próxima cena serían ellos los que nos preguntarían sobre España. En ese momento se ríen y se tapan la boca tímidamente, como si reírse les avergonzara un poco.

Lo dicho, habrá próxima cena y esta vez serán ellos los que pregunten. Nosotros creo que ya hemos satisfecho toda nuestra curiosidad sobre Hong Kong.


Cambiando de tercio y volviendo a ese tema favorito de mi amigo JR, os contaré que sigo haciendo impresionantes avances en el tema de las tareas caseras. Una imagen vale más que mil palabras:
Tras la lavadora, cocinar, hacer la compra en finés...Aprendí a remendar un descosido!!! Sandra resbaló un día en el hielo y al agarrarse en mi abrigo me hizo un agujero de los buenos. En vez de pedir a mamá Sol o a mamá Inés que me arreglaran la chapuza, me puse yo a ello.

Me voy apañando mucho mejor y aprendiendo determinadas reglas del hogar, como esa de más vale barrer y fregar el suelo una vez cada dos semanas, que sólo barrerlo y tener que hacerlo cada tres. Y ahora acabo de aprender otra: cuando compras comida de super oferta, suele ser porque a los tres días estará caducada. Me he dado cuenta ahora de que la carne con la que cociné los boloñesa que me acabo de comer  llevaba dos días caducada y aquí estoy, muerto de miedo por los letales efectos que puedan manifestarse esta tarde.

PD: El otro día tuve que cargar el saldo de mi móvil finés por primera vez. Dándole el mismo uso que le doy en España, sólo me he gastado 20€ desde septiembre!

miércoles, 23 de marzo de 2011

La chica de Regatta

Ayer me puse a pensar con Andrés en el mejor modo de enfocar la charla con los chavales del colegio. Nuestra lluvia de ideas dio muy buenos frutos, creo que a los chavales les va a gustar! Habéis sido poco originales. Más que temas para contarles, intentad pensar en cómo abordaríais a una clase de chavales para metéroslos en el bolsillo, qué método utilizaríais. Tampoco hace falta que os pongáis a ver El club de los poetas muertos, pero por ahí van los tiros.

Cambiando de tercio, recibí una notificación de que tenía en la oficina de correos un paquete "demasiado grande para ser entregado a domicilio" (literalmente en finés). Cómo mola esto de tener tantas tías que cuidan de su sobri como de un hijo. Yo voy a seguir dándole bola a esto en el blog, que se que os mola ser protagonistas por un día. Además, me da la sensación de que se está creando una especie de pique entre vosotras a ver quién es la mejor tía y me manda el paquete más grande, pique del cual yo soy el mayor beneficiado!!! Sabéis la expresión esa de "eres más pesado que un chon en brazos"? Pues así fue literalmente mi camino a casa desde la oficina de correos: cargar con un chon envasado al vacío y metido en una caja. Te pasaste un poco Ita ;)

Una vez en casa me di cuenta de que Manolo no había conocido Suommenlinna, la isla frente a Helsinki. Suommenlinna ha sido algo así como el mayor objetivo de las coñas del erasmus. Esta isla Patrimonio de la Humanidad no deja indiferente a nadie, o la amas o la detestas. Yo pertenecía al segundo grupo y Axelle siempre me tomaba el pelo con ir a dar una vuelta por allí alguna tarde. Lo que de verdad me atraía de ir allí era que el mar pronto comenzaría a descongelarse y no habría más oportunidades de navegar en un rompehielos. Así que cogí a Manolo, la cámara y fuimos para el muelle, pero la decepción al llegar fue máxima: los 7ºC de hoy en Helsinki habían acabado con la capa de hielo que cubría el Báltico.

Pobre Manolo, creo que ya nunca tendrá la oportunidad de conocer Suommenlinna, porque yo si no era por lo exótico de coger el rompehielos, no me vuelvo a acercar a esa mierda de isla ni a tiros. Sin embargo, ahí estaba él sentado en la trasera de mi bici con cara de: No me lleves a casa ahora. Así que nos fuimos a pegar unas pedaladas por todo Helsinki con destino final el Café Regatta, mi cafetería favorita de Helsinki.

Al llegar, lo primero en lo que me fijé fue que no estaba la camarera de siempre. Hoy la sustituía una guapísima finesa a la que nunca había visto por allí. Ni el mandil, ni el recogido de pelo le restaban una pizca a esa chica alegre que me dejó engatusado desde que entré por la puerta. Con pelo castaño oscuro y unos ojos azul imposible, ponía una sonrisa al atenderte que te hacía perder el hilo de lo que estabas pidiendo. Yo iba con la intención de tomar un simple café, pero me dijo con un tono tan encantador que si quería algo de postre, que no pude resistirme a pedirle un croissant...Eso es márketing y lo demás tonterías.

Por suerte, estaban cogidas todas las mesas del café menos mi favorita, esa que queda junto a la ventana por la que entra el sol de la tarde. Allí me senté y me teletransporté hasta el río Mississippi,  bajándolo en una balsa de troncos junto a Huckleberry Finn y Jim, el esclavo fugitivo. Curioso contraste con esa parte de mar no derretido totalmente que podía ver al otro lado de la ventana. Sin embargo, poco duró mi atención, ya que como comprobasteis hace poco, me sale un instinto fisgón cuando me siento en una cafetería, intentando descifrar lo que se cuece en las mesas que me rodean.

Hoy tenía enfrente a un desconocido francés "egasmús", como lo pronuncian ellos, con sus padres, que habían venido a visitarle. La conversación estaba caliente, así que puse mis mermados cinco sentidos de gabacho para intentar entender de qué trataba aquello. El padre estaba de mal humor, sentado de costado a la mesa, mirando hacia otro lado con cara de exasperación mientras su hijo explicaba lo que estaba haciendo en la universidad y exponiendo sus planes de futuro que, aunque no llegué a descifrar, no parecían satisfacer las previsiones de su padre. Sí que noté cierto pesar en el hijo, quejándose amargamente de lo mal que estaba la situación en Francia y de la ruina hacia la que se iban con Sarkozy. Parece que el pesimismo es una constante entre los jóvenes de Europa cuyo futuro laboral está a la vuelta de la esquina. El padre estallaba de vez en cuando y le soltaba una bronca a su hijo, que la recibía con la cabeza gacha mientras jugaba nervioso con un sobrecillo de azúcar en sus manos. Era en esos momentos cuando la madre, que había jugado siempre un papel neutral, cogía a su marido del brazo y le mandaba tranquilizarse, como pidiéndole que le dejara disfrutar de su hijo sin riñas durante la única semana que iba a poder pasar con él en todo el cuatrimestre.

De vez en cuando la camarera, que andaba tras la barra reponiendo bricks de leche y triturando café para la máquina, se soltaba y empezaba a cantar bajito las canciones que sonaban en la radio, cuyo hilo musical era algo así como el de la M-80 española. Apenas podías oírla, de hecho debía ser el único que lo hacía en la cafetería por estar en la mesa pegada a la barra, pero no la miré. No quería que me pillara escuchando y que se interrumpiera con un ataque de timidez finesa. La verdad es que What the world needs now is love no le quedó nada mal. ¡Venga, concéntrate! Unos farsantes se hacen pasar por familiares del rico del pueblo, recientemente fallecido, y así heredar su fortuna...Nada, no puedo. Ahora me llama la atención la gran cantidad de extranjeros que hay en la cafetería. Acaba de entrar una chica mexicana que practica conversación en castellano con una finesa y en la mesa de la izquierda hay un grupo de cuatro chicas que tampoco hablan finés, apostaría a lituanas o estonas. En resumen, sólo hay un finés leyendo el periódico en toda la cafetería.

Mientras, mi camarera sigue atendiendo a la clientela, que no deja de renovarse. No tiene tanta maña con el gracioso sistema de cuerda y poleas para cerrar la puerta como la chica antigua, pero el café le sale rico. Está en su punto de aguado y tiene buen aroma, lo cual es de agradecer en Finlandia.

Cuando el sol se va poniendo y me falta luz para seguir con el libro, decido que va siendo hora de volver a casa. Poco avance hoy en las aventuras de Huckleberry. Dejo la taza en la barra para ahorrarle trabajo, a lo cual me suelta un Thank you con la sonrisa más sincera y agradable que me han dedicado en meses. Yo, engatusado otra vez, respondo con un ahogado y casi incomprensible You're welcome mientras me dirijo tímido a la puerta. Me parece que voy a dejarme caer por Regatta más a menudo.


Suena...Hey Mr. Tambourine Man, en una muy buena versión by The Byrds.

martes, 22 de marzo de 2011

Fin del invierno

La semana pasada tuve mucho curro y estuve muy vago para actualizar el blog. En la Universidad me metieron caña de la buena, sin embargo quedó probado eso de que cuanto menos tiempo tienes, mejor lo aprovechas. A mis 4-6 horas de clase diarias, había que añadirle trabajos o presentaciones que me mandaban de un día para otro y, aún así, sacamos tiempo para celebrar San Patrick's Day y demás. Por otro lado, lo de ser vago para actualizar el blog es un círculo vicioso, porque cuanto más lo dejas pasar, más cosas tienes que contar y muchísima más pereza da ponerse a ello. Tras ese pedante estudio macroeconómico-político-geoestratégico-sociológico de Finlandia necesitaba un descansito ;)

¿Qué ha pasado pues? Bastantes cosas. El día 17 celebramos St. Patrick's con música tradicional irlandesa que nos puso Siobhan, mi vecina de al lado. Es una auténtica crack y lo pasamos genial con ella. Me estuvo contando bastantes historias de Irlanda, ya que ella habla gaélico como lengua materna y es muuuy irlandesa, cómo se te ocurra llamarles británicos te comen! Había que vestir de verde y la buena noticia del día fue la vuelta de Álvaro a los ruedos, que tras dos semanas postrado por una rotura de ligamentos, poco a poco vuelve a hacer vida normal.

Parecía que el invierno tocaba a su fin en Helsinki. Estábamos siempre a unos 0ºC, variando cuatro grados arriba, cuatro abajo, y la nieve y el hielo ya estaban casi totalmente derretidos. Cuando digo que se acaba el invierno me refiero al invierno polar ártico de nieve y hielo que tenemos aquí, lo de la temperatura no esperamos que mejore hasta mediados de abril. El Ayuntamiento había sacado a la calle las máquinas recogedoras de las piedrecitas repartidas por todas las calles de Helsinki para evitar resbalones en el hielo, el sol lucía, el forro polar y las mayas se quedaba en el armario, el asfalto y las aceras volvían a surgir de entre la nieve...Incluso volví a coger mi querida bici! Aunque había que andarse con cuidado, por las mañanas el termómetro de la estación todavía marcaba -3ºC y cada vez que pasaba por alguna de las capas de hielo que aún quedan, temblaba sólo de recordar el leñazo que me metí allá por noviembre. Ahora la ciudad está fea, con la nieve que queda negra y sucia, además de los enormes charcos de agua marrón. Imaginaros los millones de litros de agua que tienen que derretirse.

Así de felices nos las prometíamos cuando me levanto el sábado para ir a jugar la fútbol y al abrir las cortinas...¿Qué me encuentro? Una nevada de las buenas y toda la calle y el parque-cementerio blanco. ¡La puta nieve otra vez! ¡Volver a ponerse las Timberland y llegar a casa lleno de mierda blanca! Sin embargo, sólo duró una mañana y no parece que vaya a repetirse. Eran más bien los últimos coletazos de un invierno que se resiste a morir, aunque poco a poco va aceptando su sino y dejando paso a la primavera. La nieve ha estado bien, en verdad se ha agradecido mucho cuando la ciudad era tan oscura, ya que le daba algo de color o, al menos, ambiente navideño. Pero ya van cuatro meses con nieve y ha sido suficiente. Recuerdo perfectamente el primer día que nevó, allá por noviembre, y lo que me costó llegar a la Universidad. Parece que fue hace siglos! Se acaba este invierno que tantas bonitas estampas nos dejó.

Sin embargo, no se por qué escribo todo esto dado que el miércoles que viene me voy una semana a Laponia. Y eso va a significar la vuelta al invierno más crudo! Ya os hablaré más adelante de qué va a ir el viaje. Por ahora, me estoy metiendo en esta página http://www.gedds.alaska.edu/auroraforecast/ que viene a ser algo así como la predicción de las auroras boreales. Espero tener suerte, ya que marzo y abril son los mejores meses del año para verlas. Todos mis amigos que han ido últimamente las han visto y dicen que es algo indescriptible, que hay que vivirlo, lo más bonito que han visto en su vida. Con un índice 4 es prácticamente seguro que las veas.

En la Universidad fue una semana dura. Tengo por estas fechas bastantes trabajos y exámenes de los que va a depender el curso, así que había que estar fuerte. La que más dolores de cabeza me está dando es la de Derechos de las Minorías. Tuve que quedar con una estudiante de post-grado para planear un trabajo en grupo y, por un malentendido, llegué una hora tarde a su despacho. A lo cual, ella me respondió con un envenenado No pasa nada. En la clase que tuvimos esa misma tarde hizo una exposición pesadísima y, al acabarla, me hizo una pregunta que me dejó en el sitio: Tras lo expuesto sobre la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, ¿qué papel crees, Juan, que deberían tomar las organizaciones internacionales, los gobiernos y los pueblos indígenas, respectivamente, a la hora de planear la educación de los niños indígenas? Y te ves tú, que aún guardas resaca de celebrar St. Patrick's la noche anterior, en esa clase con todo el mundo mirándote como diciendo: Vaya marrón chaval, a ver qué respondes. Solté la primera tontería que se me ocurrió y salí más o menos del apuro. Joé con las finlandesas, qué mal tomadas son!

El asturiano que viene conmigo a clase es muy majo aunque tiene unas ideas que no comparto demasiado. Expone muchas veces que él pertenece a una minoría que no es tenida en cuenta y que debería tener derecho a traductores de asturiano en todas las administraciones de su comunidad. Mira que yo soy de que cada uno hable lo que le dé la gana, pero eso de los traductores me parece una exageración y más estando como están las cosas. Pero bueno yo no entro al trapo, como comprenderéis no me vine a Finlandia de erasmus para acabar debatiendo en clase sobre la oficialidá del asturianu.

Y ya por último, os contaré que me apunté a una organización llamada Erasmus en los colegios, la cual busca alumnos extranjeros para que vayan a institutos y hablen a los estudiantes finlandeses sobre su país y les animen a estudiar fuera. Me pareció interesante y, al ser español, me hicieron muchas ofertas. En Finlandia se estudia mucho el español. Casi todo finés te sabe decir cuatro tonterías y luego también hay muchísimos que lo hablan fluidamente. Ya contacté con una profesora y le dije que podía hacer una presentación de España alejándome de los tópicos de toros y flamenco. La idea le gustó y a sus alumnos les ha dicho que van a tener una charla sobre España fuera de lo folclórico jajaja qué bueno! ¿Algún consejo, Señor Director? El martes que viene debuto en el instituto con unas no tan pequeñas bestias de 17 años que llevan dos años estudiando español, pero que ya lo entienden muy bien: eficiencia educativa finesa. ¿Tenéis alguna sugerencia sobre qué puedo decirles? Espero vuestros comentarios. Luego también quería que diera una charla a los del grupo avanzado de inglés en una asignatura sobre educación, universidad y salidas profesionales, pero ésta ya me da más miedo. Unos chavales en nivel avanzado de inglés en Finlandia deben darme cien vueltas y media. Ya veremos...

Suena...Viquina.

martes, 15 de marzo de 2011

Economías y Manolos

Aviso: Si lo que te gusta de este blog son las fiestas erasmus, sáltate la primera parte, que te parecerá un coñazo y vete directamente al final.

Hoy, en una clase de Derecho Comunitario Privado, me he dado cuenta de lo euroescépticos que son los fineses. En estos seis meses que llevo dando cursos sobre legislación europea, aun no he oído una palabra buena de su boca sobre la Unión Europea. Esto difiere bastante del pensamiento español, donde la UE es algo así como un Dios al que le debemos la mitad de nuestras autopistas y que vendrá a salvarnos si la cosa se pone verdaderamente cruda. Lo malo es que los argumentos que dan los fineses son incontestables.

Pese a la mala situación financiera mundial, su economía sigue yendo como un tiro y no han tenido que reducir sus prestaciones sociales. Por dar tres datos básicos que he recopilado:
Crecimiento económico: Finlandia (3,1%). España (0,1%).
Índice de paro: Finlandia (8,1%). España (20,2%).
Renta per cápita: Finlandia (25.251€). España (22.400€). De este último dato no me fío un pelo. ¿De verdad que nuestra renta per cápita son 1.840€ al mes? O Zapatero controla la Wikipedia o metieron en el cupo los sueldos de Messi y Cristiano Ronaldo.

Sin embargo,
se ven en el mismo barco junto a los PIGS (Portugal, Ireland, Greece, Spain) y se preguntan por qué tienen ellos que ayudar en rescates económicos. Además, creo que a sus ciudadanos no les gusta un pelo el hecho de ser el único país escandinavo que ha entrado en la zona euro, cosa que rechazaron hacer Dinamarca y Suecia, no hablemos ya de Noruega que ni siquiera quiso entrar en la UE. Más que pertenecientes a la UE, los países escandinavos tienen una 
unión propia, con vínculos muy fuertes y, si les ha ido bien así, ¿por qué cambiar la fórmula?


Las directivas europeas les imponen medidas que son más restrictivas que las suyas y ellos no ven motivo alguno para renunciar a su bienestar por cumplir con la 
armonización(para los nulos en Derecho: el proceso de dudoso resultado por el que se pretende crear progresivamente un derecho común europeo). Por ejemplo: la directiva europea sobre venta de bienes a distancia te da derecho a devolver algo que hayas comprado por internet en un plazo de 7 días desde que lo recibiste. Sin embargo, en la ley nacional finesa, ese período es de 4 semanas. Lo que a nosotros nos parece un gran avance, para ellos supone un retroceso.

Quizás los alemanes tengan importantes intereses comerciales que hagan que los rescates económicos que están impulsando sean rentables a largo plazo o, quizás, Merkel sólo quiere que sus nacionales puedan seguir yéndose tranquilamente a tomar el sol en Grecia o España. 
Pero, ¿qué gana un finés con eso? En la otra esquina de Europa, con sus barquitos de mercancías comerciando tranquilamente por los Países Bálticos, ¿por qué van a tener que poner de su bolsillo para salvar de la ruina a un país que no ha hecho sus deberes, que no tiene nada que ver con ellos y en el que existe la palabra maldita aquí: corrupción? Ni siquiera, como en el caso alemán, nos ven como paraísos vacacionales. Un finés es feliz pasando el verano en la cabaña que construyó su abuelo junto al lago, con su familia y sin vecinos, alejado de grandes mogollones. Prueba a meter a una familia finesa en el Hotel Meliá Fuengirola, no aguantarían ni tres días.

Como veis, 
ando aplicado últimamente. Estoy fuerte con este curso, si lo apruebo me convalidan la dura Internacional Privado, que no es moco de pavo. Además, empiezo a soltarme en clase. Son de pocos alumnos y te exigen participar. El profesor lanza muchas preguntas al aire y creedme que lo de mirar al suelo acaba reflejado en tu nota final. Además, me he dado cuenta de que hay tal cantidad de lameculos diciendo una gilipollez tras otra y que, sin embargo, se llevan el aplauso del profesor que...¿Por qué no voy a intentarlo yo? Por ahora os aseguro que está funcionando ;)

Y ya para colmo, hoy 
he ido a una clase de oyente! Sí, sí, sin estar matriculado siquiera, yo tampoco me reconozco. El motivo es que empezó un curso que imparte el mejor profesor de la Universidad de Helsinki. Según Pablo, el asturiano que está haciendo el doctorado aquí, es una verdadera eminencia mundial, uno de los gurús del Derecho Internacional actual. Así que, aunque el nombre del curso daba algo de pereza (Historia del Pensamiento Legal Internacional), p'allá fuimos. Un tipo con la vida bien montada: Reparte su trabajo entre Helsinki, Nueva York y no se cuántos organismos internacionales. Un currículum imposible de verdad, no como esos catedráticos de España que van al Ministerio a hacer alguna chapucilla y se creen los reyes del mambo. (Creo que a lo largo de este blog ha quedado patente el amor que siento por los profesores universitarios españoles). Sin embargo, ha sido muy campechano, soltando perlas del tipo: ¡Me gustaría saberlo absolutamente todo sobre Aristóteles! ¿Por qué pensaba así? ¿Qué desayunaba? ¿A quién se llevaba a la cama? O también: Si leyerais la Suma Teológica de Tomás de Aquino, os parecería un tipo cojonudo, seguro que os molaría emborracharos un viernes noche con él. Un tipo curioso, incluso excéntrico,gesticulando muchísimo, con altibajos de voz, subiéndose a un radiador...Se entregaba totalmente a lo de explicar y cuando paraba le veías coger aire exhausto.



Aquí es cuando cambiamos radicalmente de tercio a fiestas erasmus y demás. El otro día sacamos a Manolo Torero de noche y volvió a ser el de siempre. Ese Manolo rodeado de mujeres que harían cualquier cosa por sacarse una foto con él. Lo pasó como un enano. Cerró la discoteca y le perdí la pista al volver a casa, no se en qué nido acabaría. 
Manolo conoce a nuevas italianas en Helsinki.

Pero Manolo, además de un golfo, es un buen hijo y aquí nos tenéis escribiéndole un email a su mamá, Axelle, diciéndole que está bien y que la echa de menos.

Hoy, noche de fútbol en el cuarto de Dominic, nuestro amigo bávaro. Bayern de Munich vs. Inter de Milán.

Suena...Society, by Eddie Vedder, de la increíble banda sonora que compuso para la increíble película Into the Wild.

viernes, 11 de marzo de 2011

Un paquete increíble

El martes, agotado todavía tras la visita, alguien me sacó de la cama picando al timbre. Diez de la mañana, ¿quién será el plasta? En esta residencia ya no se respeta el sueño de nadie. Cuando abrí la puerta, en pijama y completamente dormido, había un mensajero con un paquete para mí. Me pidió mil perdones por despertarme y yo le eché una firma con cara de pocos amigos aunque con cierta intriga. Bien! Alguien de la familia me envía víveres desde España, justo ahora que escaseaban mis reservas! Sin embargo, al cogerlo me dí cuenta de que no pesaba más de un kilo y ni siquiera venía en caja dura. POSTEXPORT: Union Européenne et Suisse. ¿Qué coño es esto? ¿Irina me envía algo?


Me senté frente a él, tratando de reaccionar. No podía creérmelo! Manolo Torero de vuelta en Helsinki! El icono de nuestro erasmus volvía para revivir batallas con los que aún quedamos por aquí. ¿Manolo te has fugado tú solo o te envía mamá? Capaz es el tío, aburrido como estaba en Pau, de meterse en un sobre y enviarse a sí mismo de vuelta a Finlandia. Axelle de Laforcade, definitivamente eres la tía mas crack que he conocido en todo el erasmus. Aun me cuesta creer que me lo haya envíado, no sabéis el aprecio que le tenía a este muñeco. Lo llevaba a todas partes, ha visto más mundo del que mucha gente verá jamás. Hasta tiene un perfil propio en facebook! Traía una sencilla lista de normas consigo: 1) Haced miles de fotos de los nuevos sitios y gente que conozca Manolo. 2) Tratadlo bien, como su mamá siempre lo trató. 3) Lo quiero de vuelta en Pau algún día.

Manolo llega justo cuando más se le necesita. Últimamente el erasmus anda en horas bajas. Llevamos un mes demasiado rutinario. Quedamos menos gente y siempre vamos a los mismos sitios, los mismos días, no hacemos ninguna excursión o viaje por aquí, étc. Además, parece como que Helsinki ha perdido ese carácter de super novedad que tenía antes. Llevo toda la semana haciendo trabajos para la universidad y este finde se nos fue a pique un plan de ir a Estocolmo. Ahora que Manolo volvió es momento de apelar a la épica y superar este bache que estamos atravesando. Que esto vuelva a ser lo que era.

Hablemos de la Universidad. Hace dos semanas empecé un curso sobre Derechos de las minorías. Es una asignatura interesante, pero nos hacen currar de lo lindo. Eso sí, me la da el profesor más simpático que he tenido nunca en la universidad: muy cercano, sonriente, étc. El otro día vio que a dos les faltaban unas fotocopias que había mandado por email y paró la clase, fue a su despacho, se lo imprimió y ya después continuó. En Finlandia hay dos tipos de cursos: de grado y de post-grado o master. Ésta es de las segundas, así que voy a clase con gente muy puesta. Una chica estuvo contando que había trabajado durante cuatro años en una organización para la integración laboral de la mujer en China...Yo me miraba con Dominic, dos pinines como nosotros ahí metidos, y nos partíamos de risa. El profesor preguntó si había alguien perteneciente a alguna minoría y un chico, al cual no había visto nunca, dijo que él podía considerarse a una minoría, era asturiano. Si ya todos los extranjeros han oído hablar de Cataluña y el País Vasco, ahora ya conocen también Asturias. Dominic me miró como diciendo: Pero, ¿qué clase de país-mosaico es España? A mi no me mires, yo tampoco entiendo cómo funciona esa ingobernable república bananera que tenemos montada. Eso sí, me alegró ver a un asturiano en clase! Después caí que era un chico de doctorado al que había visto en un Asturianos por el mundo: Finlandia. Deberíais verlo, está genial el programa. Sale un tal Xurde que se ve que ye un fartón de la de Dios! El que va conmigo a clase es Pablo, el que sale a partir del 12:10, y les da una vuelta a los reporteros por Suomenlinna y el centro de Helsinki por donde me muevo yo. Eso sí, es un Helsinki mucho más veraniego que el que estoy viviendo yo http://www.asturianosenelmundotpa.com/default.aspx?v=1
(Para que no se queje mi amigo, ese que me lee desde el excusado, diciendo que nunca pongo links ;)

Esta semana, que se supone que era la semana blanca, el profesor nos cargó de tareas y  llevo tres o cuatro días haciendo trabajos. Además, empiezo una asignatura el lunes y ya tengo que llevar  un trabajo hecho, antes de dar la primera clase! ¿Cómo se come eso? Todo ello nos ha llevado a cancelar el viaje a Estocolmo que estuvimos planeando para este fin de semana. Justo hoy, cuando empezaba a detestar esta universidad, me ha llegado una genial noticia: aprobé el examen de International Trade and Transport Law de hace dos semanas! Parece que el profesor tuvo poca filosofía erasmus poniendo las preguntas, pero sí que la tuvo a la hora de corregir. Con ello, ya he aprobado las asignaturas que me exigían para convalidarme Mercantil II, así que genial.

Pasando a lo cotidiano, el otro día fuimos a ver el Barça - Arsenal al bar de las pantallas en el baño, pero esta vez ya no lucía tan culé, sino que era marcadamente gunner. Allí estábamos Álvaro el valencianista impasible, Andrés el positivo y Juan el taquicárdico con el Nos van a mandar a casa al mínimo fallo y Guiller partiéndose de risa enfrente. Y ayer, lo que empezó siendo una tarde de trabajos sobre Minority rights con mi compi Sandra, acabó siendo una tarde haciendo una lista de clásicos del rock and roll para la que sacamos ni más ni menos que 161 canciones. Aunque, todo hay que decirlo, aquello acabó pareciéndose más a la lista de hits de Kiss fm. Disponible en Spotify para todo el que quiera suscribirse.

Y no quería cerrar el blog sin hablar de una manifestación que hubo el otro día frente al hotel en el que se alojaba Berlusconi, que estaba de visita oficial en Finlandia junto a Angela Merkel. Allí fueron muchos de los italianos, pero también hubo algún español que se coló para gritarle unas cuantas cosas a Il Cavaliere. Abundaban carteles diciendo: A la cárcel, Acabarás como il Duce, Por tu culpa estamos avergonzados de ser italianos, étc. Aun no he conocido a ningún italiano que me diga que haya votado o que al menos simpatice con Berlusconi, ¿qué pasa en Italia entonces?
Grande tifosi!!!

Hoy le voy a dedicar el suena a Suze Rotolo, nombre que posiblemente no os diga nada, pero a la que todos habréis visto en la portada del disco The freewheelin', de Bob Dylan. Es una de mis portadas favoritas de la historia del rock and roll y decora la pared de mi cuarto. Hace poco murió esa chica que caminaba feliz con la cabeza apoyada en el hombro de Bob Dylan por las maltrechas calles de Nueva York. Ella inspiró muchas de las canciones de amor que por aquel entonces se mezclaban con las que escribía un reivindicativo Bob Dylan. Se dice que fue ella, descendiente de italianos de izquierdas, quien creó la conciencia social en el cantautor.

Sin embargo, su romance no duró demasiado, ya que Dylan era un verdadero golfo por aquel entonces. Cuando salió a la luz su romance con Joan Baez, Suze puso punto final y nunca más volvió a mezclarse con la megalomanía que rodeaba al cantautor. Se fue la Girl from the north country.

If you're travelin' in the north country fair
Where the winds hit heavy on the borderline
Remember me to one who lives there
She once was a true love of mine.



martes, 8 de marzo de 2011

Hierbas, Vicky, Mac

La semana pasada tuve la visita de unas amigas de Madrid. Ya que es la única visita que he tenido por ahora (mis amigos son unos sinvergüenzas), me la quise currar y estuve buscando planes. Sin embargo, fue todo más accidentado de lo que nos esperábamos, todo por culpa de algún tipo de gafe o mal de ojo que Hierbas se trajo desde Madrid. En el viaje, se perdió la maleta de Vicky en algún aeropuerto de Europa y no apareció hasta que se fueron. Finlandia no es precisamente el destino turístico para estar sin maleta. Pero bueno, ni tan mal, muy apañadas se dejaron ropa entre ellas y no hubo demasiado problema. El primer día hicimos la típica visita al centro de Helsinki.

Por la tarde, tras ir a alguna tienda para que la pobre Vicky se comprara algo con lo que sobrevivir, fuimos a dar una vuelta hasta el Parque Sibelius y descansar tomando algo calentito en Regatta. Aquí empezaron los problemas serios. El parque estaba totalmente cubierto de nieve y nos salimos del camino para hacer un poco el payasín por allí. Íbamos caminando hundiéndonos hasta media pierna en la nieve...

Todo muy bonito, hasta que la Hierbas vio un salto de un metro, pero la nieve de debajo era tan blanca, tan mullidita, era como un colchón que te tentaba a saltar sobre él. Dijo: ¿Maca saltamos? Y Maca, que también sentía la tentación, no puedo resistirse...
Lo siguiente fue esto:
Para pasar a esto:
Y terminar en esto:
La idea de Hierbas dejó a su amiga con una esguince y muletas de una a dos semanas. Anduvimos de turismo por los hospitales de Finlandia. Estábamos convencidos de que, tras la maleta y la esguince, la siguiente en sufrir algún percance sería ella. Esto de las muletas condicionó mucho el viaje, teniendo que dejar de lado bastantes planes que habrían estado bien, como ir a Tallin y demás, pero al final todo salió bien.
Aquí, las muletas tienen un mecanismo para poner un punzón y caminar por el hielo sin problemas. Están locos estos fineses.

Otra de las incorporaciones de esta semana fue Rubén, mi antiguo amigo del campamento de La Salle. Se apuntó a todos los planes con nosotros y dio auténticas lecciones en su última noche en Tiger. Indivisa manent. Las noches dieron mucho de sí: españolas revolucionando el gallinero finés.

Cosillas para recordar de Helsinki la nuit: Hierbas pintando con tiza la mitad de puertas de la Domus. A ver Cuenca, tápate. ¿Juan, tienes un pijama? No, pero tengo un disfraz de Papá Noel. La foto del momento siguiente no la subiré por respeto a la dignidad humana. Pero, todos sabéis que la Infanta Elena es una...no? - I am a businessman, I work in a gym. Time is runing out!!! Que un amigo asturiano duerme en el suelo!!! Recordar cada canción Bujedo-La Salle y las Chambo! Y una noche de guitarras hasta las tantas de la mañana por la que el otomano le ha dejado a Sol una nota amenazante y le han puesto un warning (aviso que te da la organización que nos da alojamiento, al tercer warning te echan). El otro día descubrimos que el otomano vive en la 214...Pero entonces, ¿quién es ese pobrecillo que vive en la 201 y al que media Domus le lleva aporreando la puerta un mes cuando vuelven de noche? Sandrita, le debes unas cuantas disculpas. El otro día me contaron que llamó a Matteo, su vecino, y le dijo que no conocía a nadie por aquí, que si le podía avisar para sus planes. Matteo le llevó con sus amigos al zoo, a tomar algo...Y a los dos días el cabrón del turco le puso un warning!

El sábado por la tarde, aprovechando el espectacular día, fuimos a dar una vuelta por la playa que hay al lado de mi casa y caminar por las congeladas aguas del Báltico hasta el islote que hay enfrente. Después, un relajador paseo por el parque-cementerio de Helsinki.
Excavando. Ahí debajo estaba el mar. ¿No es peligroso? Aunque no estábamos siquiera a bajo cero, si lo ves lleno de fineses haciendo esquí de fondo y demás, será que es seguro. Para ilustraros, os pongo una foto del mismo islote tomada en octubre:
Mich Bucannan y Pamela Anderson: Baywatch en Finlandia ;)
Rubén y yo contándonos historias del erasmus mientras los muertos descansan bajo un metro de nieve. Él está en Lovaina (Bélgica), el sitio que pedí yo como primera opción. No lo sabía pero este cabroncete me quitó mi soñada plaza...Mejor, como en Helsinki en ningún sitio.

Más tarde, fuimos a ver un partido de hockey sobre hielo. Jugaban los Jokerits (bufones) de Helsinki. Es la primera vez que voy a un partido de estos y la verdad es que son bastante aburridos. Excepto cuando hay hostias, ahí mola mucho. Hubo tres o cuatro tanganas, pero la mejor fue una en la que el portero le metió un leñazo con el stick a un jugador por detrás que lo dejó tendido y se armó la de Dios. Pero todo seguía tan normal, mientras se estaban partiendo la cara, por la megafonía pusieron una canción que decía: That was just a little bit fighting. Y al acabar los porrazos, ningún expulsado.
Momento de tirar los sticks al suelo y liarse a puñetazos. Los árbitros intentan pararlo.

El tema doméstico, es decir, lo de convivir con tres chicas en mi estudio de 19 metros cuadrados ha ido mejor de lo que pensaba. Esto era una auténtica leonera de maletas, ropa, planchas de pelo...Y me acostumbré a nuevas experiencias: lavabos manchados de colorete, o lavarme los dientes compartiendo espejo con alguien poniéndose rimel. Vinieron cargadas de regalos, una taza-pizarra, un delantal (por eso que me ha dado ahora de aprender a cocinar) y uno que se quedó en la maleta perdida...En junio sabré lo que es!

Y ya el domingo llegó el plan estrella, ese que todo aquel que venga a Finlandia tiene que hacer: la sauña y el baño en el mar. A Hierbas y Rubén los veía convencidos, pero por Maca y Vicky no daba un duro. Al final se metieron los cuatro en el agua, sí señor! Si ha podido una andaluza, podéis todos. La sauna esta vez no fue tan salvaje, los cowboys de la otra vez se habían quedado en casa. Había un niñato intentando parecer igual de duro que aquellos, pero esta vez habían bajado la temperatura de la estufa y, por más manguerazos que diera, allí se seguía estan muy a gusto...Nos tiramos dos horas de la sauna al mar y vuelta.

Para seguir con el gafe de la Hierbas, el domingo tuve que pagar, por primera vez en todo el erasmus, los 5 € de entrada en Tiger. A la vuelta, un after-party en mi casa y de doblete al aeropuerto. Me han contado que antes de despegar, un ala del avión estaba en llamas, pero que una vez solucionado, volaron sin problemas. De nuevo, la Hierbas y su maldición.

Hoy, un mensajero me ha traído el paquete más alucinante que he recibido en mi vida. El próximo día os lo contaré.

Suena...La vaina loca, tema del viaje!