viernes, 19 de noviembre de 2010

La Universidad de Helsinki

Esta semana pasé en la Universidad más tiempo de lo habitual. El martes tuve que hacer una presentación en clase sobre el derecho de protección de datos de la Unión Europea. Apasionante eh¿? Si en español ya es insoportable, no os imagináis lo que fue leerse tratados, directivas y artículos especializados en inglés. Además no hacía una presentación powerpoint desde hace años. La acabé de madrugada y eso que tuve ayuda piamontesa. Esa noche dormí tres horas en las que soñé con diapositivas. Por la mañana me enfundé una camisa por aquello de la buena apariencia, metí cafeína en vena y a ello! Diez minutos con una forzada pronunciación inglesa, unos protocolarios aplausos de tus compañeros y vuelta a mi sitio. Ya pasó...
Os presento mi facultad, llamada Porthania.

Derecho es una de las carreras más prestigiosas en Finlandia, habiendo sólo tres facultades en todo el país. Al igual que en España la gente se mata a estudiar por entrar en Medicina, aquí las dos carreras con notas de corte más altas son Derecho y Medicina. Así que esto de regalito erasmus no tiene nada...Tenía que haberme ido a Italia, que creo que vais a los exámenes de doblete y sacáis dieces. El examen del viernes lo suspendí...Por más que el profesor dejó llevar a clase apuntes, ordenador y se marchó de clase durante 15 minutos...No hubo manera con aquel examen. Mis intentos por copiar o por que alguien me pasara las preguntas por Facebook fueron inútiles. No sé quién sería el primer profesor cabrón que inventó eso de: "Soy el profesor más guay y a mis exámenes podéis traer todo el material que queráis"...Mientras que por dentro estaría 
pensando: "Niñatos ilusos...Os voy a poner unos casos prácticos que no resolvería ni el Presidente del Tribunal Supremo".


Todas las facultades de letras y ciencias sociales están en el centro. En muchas de ellas hay un Uni Cafe, una de las mayores gangas de Helsinki. Comes una ensalada y un plato que llenas hasta donde quieras por 2,50€. Sorprende lo atentos que son: todos los días tienen menú para vegetarianos, celíacos, veganos  (éstos ni siquiera comen productos de animales, como leche o huevos) o para gente que no tolere la lactosa.

El martes empezó un curso sobre European company and commercial law. Lo daba el inglés más inglés que he visto nunca. Sólo venía a Helsinki tres días para dar su curso intensivo y después volver a su añorada Gran Bretaña. Un señorín mayor muy simpático que hacía diez referencias a la Premier League por clase, estaba venga a soltar bromas, cada dos por tres se reía de los abogados de la City y de sus costumbres y cada día nos sorprendía con una corbata más extravagante. Ayer vino con una alucinante corbata de dibujitos de langostas y hoy se le salía un cacho de camisa por el agujero de la bragueta. Y, como buen inglés, pasó del derecho de la UE...Y aquello se convirtió en un curso 100% de derecho de empresa británico. No sabéis lo bien que me sale ya el símbolo de la libra esterlina.


Aquí hay que lidiar con dos tipos de inglés. Primero, el que hablas con tus amigos, temas cotidianos y fáciles. Después viene el de la universidad. El de llegar a una clase y poner los cinco sentidos en un tío que te está hablando sobre blanqueo de capitales o sobre derecho de contratos. Esa es la clave de fa, como diría Micho. Al principio era imposible, podías entenderlo, pero sacar la idea general y tomar apuntes (en inglés) a la vez era demasiado. Afortunadamente esto ha cambiado mucho, esta semana en clase me noté muy suelto. Pero el tema en el que la mejoría ha sido increíble es en vocabulario y expresiones. Cada día aprendes palabras de un tema distinto: el finde en la cabaña aprendí todo lo referente a barca, muelle, hundirse, remar, nudo...Esta semana tocó empresas, contratos y finanzas. Y así continuamente...

Cambiando de tercio...Ya os comenté que la semana pasada nevó, dándonos un breve aviso del invierno que se avecinaba. Pero ahora va en serio, las nieves perpetuas han llegado a Helsinki. El miércoles por la noche empezó a nevar como no lo he visto hacer en mi vida y las temperaturas están cayendo en picado. Estamos a -3ºC y dicen que para la semana que viene la cosa estará entre -5º y -10º. También dicen que se va a congelar esa mierda de mar que tengo ahí al lado...Eso no puede ser un mar, debe ser un lago. No he visto cosa más plana y aburrida en mi vida. Qué ganas tengo de llegar a mi norte, que ahora es el sur, y ver un buen temporal con olas destrozando Mouro, la Magdalena, San Pedro... 
Este abrigo es la mejor compra en siglos. Está forrado de borrego y con llevar una camiseta y una sudadera debajo a -3ºC va de lujo...Aun tengo mucha munición en el arsenal para combatir el frío: polares, mayas...

Ha sido la típica nevada que cae en Madrid una vez al año y la ciudad queda colapsada durante dos días, pero aquí sigue todo igual. Sacan quitanieves, excavadoras...Hoy ya pude ir en bici a la facultad. Con los coches tampoco hay problema. Por ley,  ya tenían que haber cambiado las ruedas normales por unas especiales de invierno con clavos.

Mi reloj biológico es un auténtico caos y mi cuerpo lo está sufriendo bastante. Los días que puedo sigo el horario español: comer a las 2-3 y cenar a las 9...Los días que tengo facultad suelo comer a las 12.30, pero a las 18.00 te mueres de hambre!!! Y para colmo, esta semana el inglés hacía el descanso para comer a las 11.30!!! Además no acabo de asimilar eso de que a las 16.30 sea de noche, por no hablar de que cada día me voy a dormir a una hora distinta. Así que tengo un buen desorden interior...¿Es hora de hacerse finés de una vez y olvidar costumbres españolas?

PD: Me ha encantado esto de abrir los comentarios. Y menudo éxito! 25 comentarios tuvo la última entrada! Muchas gracias, me animan mucho a seguir escribiendo. IMPORTANTE: los que dejen comentario sin estar registrados, que escriban su nombre!!! Quizás próximamente veáis nuevos cambios en el blog...Estoy investigando. Ya sólo falta que me deje un comentario Micho, pero no creo que se digne a hacerlo antes de abril. Y la prima Cris, por supuesto...

PD2: Parece que por fin empiezan a llegar las postales que mandé desde Moscú. Debían estar pasando algún control de la KGB antes de dejarlas salir para España. Y hablando de envíos, esta semana me llegó otra caja, esta vez de la madrina, hasta arriba de botes de fabada litoral!!! Gracias Mabel!!!

PD3: sigo teniendo muchos temas en el tintero, pero voy a ir poco a poco, manteniendo la intriga...La semana que viene: Hacer la compra y la residencia en la que vivo.

Suena...Waitin' on an angel, by Ben Harper.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La cabaña y el lago de los muertos

Acabo de volver de un genial y relajante fin de semana en una típica cabaña finesa junto a un lago. Estaba en Ikkala, a una hora de bus de Helsinki. Todo fue organizado por Axelle, nuestra animadora cultural oficial del erasmus.


Llegamos de noche. Tras cien indicaciones de su dueño, que nos miraba aterrado, pudimos empezar a disfrutar. La cabaña era perfecta. Salón con chimenea, buena cocina, muchas camas y dos saunas: una eléctrica y otra de leña. Pero del increíble momento sauna os hablaré después. Nada más llegar cenamos algo y empezamos a sacar todo repertorio de cartas para acompañar a las cervezas junto a la chimenea: el 49, la pirámide, la pirámide mentirosa y este que jugamos en Llanes de poner normas con los Jacks (llamar a alguien por el nombre del que tiene a la izquierda, no se puede decir "yes" or "no", no se pueden decir números...). Típico juego en el que acaba siendo mejor quedarse callado. Lo pasamos como unos canijos.
Manolo Torero sigue siendo un auténtico rompecorazones.

A la mañana siguiente pudimos empezar a explorar el bosque que nos rodeaba. Cuando bajamos al lago para coger la famosa barca nos encontramos con algunas dificultades. La habían dejado boca arriba y estaba cubierta por una capa de 5 centímetros de hielo. Tras unos golpes de remo todo se solucionó. Por otro lado, había una niebla muy densa que daba al lago una apariencia fantasmal, de película de terror.
Fuente: Martina Armosino, elaborazione propria ;)

Cuando estábamos remando en el lago, de repente empezamos a oír un crujido muy fuerte. Sin darnos cuenta nos habíamos metido en una zona llena de hielo. Afortunadamente era mucho más fino, pero yo no sabía si lo que estaba rompiéndose era el hielo o nuestra pequeña barquita. Me sentí di Caprio en Titanic pero sin una Kate Winslet a la que agarrarme. Tras este pequeño momento de pánico conseguimos salir del hielo. No lo ves fácilmente y te metes en él sin darte cuenta.
Aquí tenéis un ejemplo de capa de hielo: esa zona que no es sólo de color oscuro.

Tras esta bonita mañana llegó la noche finlandesa a las cuatro de la tarde. Volvimos a recluirnos en la cabaña para leer un libro, ver una película, jugar a las cartas (reviví el continental de Llanes)...Cada uno tranquilo a su aire. Se nos unió Andrés, que llegó tarde para variar jajaja.

Y después de cenar llegó el mejor momento del finde: la sauna. Pero no fue una sauna normal, fue una sauna al más puro estilo finés. Para empezar, no era una sauna eléctrica, sino de madera, a la antigua usanza. Y nada de ducha al salir, chapuzón en el lago. Estaba en una pequeña cabaña apartada de la casa. Allí estuvimos cociéndonos Irina, Laura, Andrés y yo durante un buen rato. Echa más agua a las piedras, siente como el vapor te quema y abre tus poros. Después, cambias una sauna a 90ºC por un exterior a 0ºC. Corres como alma que lleva el diablo hasta el lago por un camino que atraviesa el bosque. Vas descalzo, el suelo es pantanoso, está todo totalmente oscuro y hay una densa niebla. Nos cagamos en los pantalones. Aquello era la colina de los muertos. Al final llegas a un embarcadero inestable con el agua más negra que hayas visto y en la que esa misma mañana estuviste chocando contra el hielo. Sin pensarlo ni medio segundo te metes en el agua. Cuando metes lo que tienes debajo de la cintura empiezas a soltar todo tipo de juramentos en lenguas que ni siquiera sabías que hablabas. En ese agua negra no puedes evitar pensar en serpientes, tiburones y hasta en el monstruo del lago Ness. Sal del agua, corre, estás muerto de miedo, los pies no responden, quieres ir a casa con mamá...Pero te metes otra vez a la sauna y el proceso vuelve a empezar.
Esta es la única foto que saqué en el embarcadero, para que os hagáis una idea de la niebla.

Cuando repites el proceso varias veces, la sensación es de placer máximo. Te tiras en un sofá y no sientes absolutamente nada. Tus músculos y cabeza están relajadísimos, has eliminado toxinas, mejorado la circulación sanguínea...

Y tras todo ello llegó el juego de Axelle. Voy a importarlo a España, a Malagueño le encantaría. Se parece a ese del que asesina guiñando un ojo y del policía que tiene que averiguar quién es, pero hablando y con muchísima picardía. Se llama el Were Wolf (el hombre lobo). Antes de que hagas el chiste fácil, amigo Fros, te diré que fui el único que ganó una de las cinco partidas que echamos jaja. También tinieblas...Noche de vuelta a la infancia.

La mañana del domingo fue otra sesión de remo, pero esta vez en un lago más soleado y...con Manolo Torero!!!

Para cerrar definitivamente el tema de los robos diré que este finde no vino la presunta culpable, la verdad es que tampoco la invitamos. Y para eliminar toda duda sobre los demás diré que dejé la cartera en mi chaqueta con 80€ sin preocuparme en todo el fin de semana. Estaba convencido de que no faltaría nada y así fue. Caso cerrado.

Esta semana os prometo una entrada que me veníais pidiendo: escribir sobre mi facultad y la universidad...Porque no voy a pisar otra cosa.

PD: para comentar en el blog ya no hará falta ser un usuario registrado, que era una de las cosas que más problemas os estaba dando. Ahora cualquiera podrá publicar un comentario.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Primera nevada

Esta semana ha sido muy agobiante. Algunas asignaturas de las que aquí enseñaban el año pasado ya no se enseñan. Lo cual te mete en unos líos burocráticos de pedirle a la coordinadora en España que te cambie las asignaturas que tenías pensado estudiar por las que enseñan este año y que luego sean convalidadas al llegar a España...Un rompecabezas que me está mareando bastante. Además hoy tuve un examen para el que no he podido estar todo lo centrado que debería haber estado.

Pero tras la tormenta llega la calma. Este finde hemos alquilado una cabaña junto a un lago para un fin de semana de relax, aunque siendo entre erasmus me huelo que no será tan tranquilo. Tiene sauna y una barquita para salir a remar por el lago. Vamos unos doce y nos sale a 28€ por dos noches. Bueno, bonito, barato. Estoy muy a gusto en este momento con los erasmus de Helsinki. Llegamos a un sitio y ya nos conocemos todos, hay muy buen rollo. Aquí se junta lo mejor de cada casa. Tengo un vecino brasileño-francés que se va casi todos los días al cementerio a escribir una novela.

Por otro lado, esta semana Helsinki quedó blanco por primera vez. Durante toda la semana habíamos estado a unos tranquilos 7ºC, pero cuando desperté el martes la cosa pintaba fría fría. Había una buena capa de hielo en el edificio de enfrente.

A eso de las 14.00 empezó a caer una buena nevada que cubrió la ciudad. Me fui con Sol a dar una vuelta por la playa, estaba impresionante cubierta de nieve. Pero al día siguiente la nieve había desaparecido y hemos vuelto a un tiempo muy normal. Quizás sólo era un pequeño aviso que nos mandaba el invierno.

PD: ayer cumplió años el lector más fiel del Diario suomi. Aunque con un poco de retraso...¡Muchas felicidades abuelo!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Llegó el invierno

Esta semana fue un poco dura. Vuelta de un viaje increíble, que me contárais vuestros puentes por casa y por Llanes, no poder estar en los cumpleaños de mis amigos...Por primera vez estuve bastante homesick. Típicos días que apetecería jugar al Pro con Micho en el sofá mientras una pesada nos llama para que pongamos la mesa. O coger el coche, poner a Bruce y conducir a Llanes por esa carretera que conozco ya como la palma de mi mano. Montañas...No hay ni una montaña en Finlandia! Sólo lagos, bosques y planicie. Bob y yo ya andamos planeando ir el 29 de diciembre al monte en Llanes por la mañana y ver a M-Clan en Bilbao por la noche...

Además el invierno ha llegado a Helsinki. Tras el cambio de hora, nuestro día se ha acortado drásticamente. Hoy a las 16:30 era de noche. Por lo que me cuentan los fineses, lo más temprano que llega a anochecer es a las dos. Para que nos vamos a engañar, es un poco duro. En algún momento he mirado el reloj pensando que serían ya casi las 9 y no eran más que las 6. Como dicen los italianos, soy un poco meteopático, el clima y la luz me afectan. Mi medida ha consistido en madrugar más, aunque cueste, y aprovechar al máximo las horas de luz. Sencilla, pero efectiva. De temperatura andábamos muy bien, a 8ºC, pero era algo pasajero, hoy ya estamos a 1ºC.

Pero que nadie se preocupe. Ya estoy mucho más animado, sobre todo desde que me he apuntado al gimnasio universitario. Detesto los gimnasios, pero lo he hecho porque ofrece muchas otras posibilidades, como unirte a un grupo para jugar al fútbol tres veces por semana. No hay nada que un partido de fútbol no cure. Hoy ya fui con Andrés y Guillermo. Abono de seis meses para gimnasio, multitud de actividades, piscina, étc...Por 57 €. Finlandia y sus precios para estudiantes.

En la universidad el ritmo ha aumentado notablemente. Ayer tuve clases desde las 10 hasta las 4...Sin ninguna parada para comer! Están locos estos fineses. Como buen estudiante español que soy en la hora de en medio me fui a la cafetería a comer.

Siguen saliendo a la luz preciosas estampas de nuestro viaje a Rusia...

PD: Stop it!!!

PD2: hoy era el día de todos los santos en Finlandia. Ahora mismo tengo un inquietante a la par que bonito paisaje de oscuridad iluminado por cientos de velitas.

PD3: el lunes en los supermercados Lidl sale a la venta una guitarra española...Estoy pensando en comprármela, no creo que encuentra una basura más asequible. Como se entere mi antiguo profesor de que me compro una guitarra en Lidl me corta los...

Esperemos que se pueda llevar bien el invierno y que no me pase como al de la mítica "carta de un erasmus desde Finlandia". No me canso de leerla:

10 de Octubre
¡Hola! ¿Cómo va todo por ahí? Yo fenomenal. Hace un par de días que llegué a Helsinki. Tendríais que estar aquí, ¡esto es una pasada! Bajé del avión y estaba nevando. ¡La nieve es tan bonita! Parece algodón blanco. Esto está precioso, todo nevado. Eso sí, aquí hace bastante frío, pero me he comprado un abrigo fenomenal. ¡Es tan calentito!
Ya estoy instalado en casa de Fruder. ¿Sabéis lo que me pasó? De camino aquí apareció por la carretera un reno. ¡Qué cosa más bonita! En mi vida he visto animal más majestuoso. Parecía sacado de un cuento. Al llegar aquí resbalé con el hielo bajando la maleta del taxi. ¡Ja ja ja! Está todo helado, ¡es tan divertido!
Decía que estoy en casa de Fruder. Me ha dejado un coche para que vaya todos los días a la universidad., ¿no es fantástico? Ayer por la mañana, cuando fui a sacar el coche del garaje, me encontré con que había nevado por la noche, y tuve que quitar el montón de nieve con una pala. ¡Era tan auténtico! ¡Me sentía Doctor en Alaska!
Esto es fenomenal, me encantaría que estuvieseis aquí. Os envío una postal para que podáis admirar el paisaje, que parece salido de un cuento de Dickens. Creo que me he reconciliado con el mundo. Besos.
Volveré a escribir.
20 de Marzo
Esto es una mierda. Estoy hasta los cojones de este sitio. Esto es como el infierno pero con el aire acondicionado a toda hostia. ¿Quién coño me mandaría meterme aquí? ¡Te lo dije, mamá! Aunque os parezca mentira, aquí el termómetro no sube de cero. ¿En qué cabeza cabe? Por cierto, ¿qué tal las fallas? Bien ¿no? cabrones… Aquí no hace más que caer nieve todo el puto día. ¿Qué digo nieve?; mierda blanca, porque esto es mierda blanca.
Esta mañana, después de media hora de intentar arrancar el jodido coche (se había helado hasta la dirección), abro la puerta y ¿qué me encuentro? Pues lo de todos los mismo putos días: una tonelada de mierda blanca. El médico me ha dicho que me deje de jugar con la palita, que como se me vuelva a enganchar la espalda me voy a quedar paralítico. Desde que hace un mes pequé un resbalón en el hielo (mierda transparente) y me saqué una vértebra del sitio, lo estoy pasando fatal.
Luego, de camino a la universidad, he atropellado un puto reno. El cabrón se ha cruzado sin avisar. El reno, en mi vida he visto animal más hijo de puta… Y encima, ¡que te crees tú que me lo he cargado! El cabrón ha salido por patas mientras yo me quedaba en mitad de la nada con el radiador reventado. Los veinte kilómetros andando por la nieve me han dejado bien jodido. Los mocos se confunden con las lágrimas que ruedan por mis mejillas mientras os escribo estas líneas. No sabéis las ganas que tengo de volver. Estoy hasta los cojones de este puto lugar. Tengo ganas de llegar a casa y quitarme la mierda de abrigo que llevo encima desde Octubre y que ya empieza a apestar. Un abrazo a todos. Os quiero.
PD: Estoy pensando en suicidarme.

martes, 2 de noviembre de 2010

Rusia

Hoy no quiero simplemente contar mi viaje. Me apetece escribir imitando humildemente los libros del vagabundo Javier Reverte. Intentar hacer un retrato de Rusia tras lo que he visto en estos siete días. Contar cómo son sus gentes, su cultura, sus calles, la historia que precede allí a todo. Nunca he visto un país tan influido por su propia historia. Es imposible entender nada de lo que hay allí sin haber leído sobre la grandeza de la Rusia de los zares, sobre unos trabajadores atacando un palacio en busca de una utopía, sobre un régimen que cayó por su propio peso y sobre un presente repleto de contrastes.



San Petersburgo no era más que una zona pantanosa en la delta del río Neva hasta que el zar Pedro el Grande se propuso construir allí una capital europea con salida al mar. Para ello se rodeó de arquitectos italianos y franceses que, de la noche a la mañana, levantaron una ciudad neoclásica. Se dice que lo que mantiene fijo el suelo son los huesos de los miles y miles de trabajadores que murieron en su construcción. Pese a que San Petersburgo quedó destruida tras tres años de sitio y bombardeos nazis, esta parte de la ciudad se ha restaurado. Ahora se mezclan en ella los fastuosos palacios de la Rusia de los zares con una ciudad que no parece haberse recuperado de un régimen comunista que le hizo un daño irreparable. Y, como si de agua y aceite se tratase, no son capaces de mezclarse, no existe armonía. Cada paso que te alejas del Palacio de Invierno o de la Perspectiva Nevski entristece más. Las calles se van tornando grises y sucias. Coches de penosa maquinaria soviética lo invaden todo, creando un tráfico caótico y un aire irrespirable.

Rusia no es un país que recomiende para viajar por cuenta propia. Nadie habla inglés. Y cuando digo nadie es nadie, ni una mísera palabra. Nunca he visto gente más fría y antipática. La verdad es que definiría al ruso medio como una persona hija de la gran puta. Me he parado a preguntar a rusos con un mapa, me han mirado mal y han seguido con su camino sin pronunciar una palabra. Aprendí a decir gracias (algo así como "esvasila") pero dejé de decirlo porque nunca oí ningún agradecimiento de boca de un ruso. Un país que no trata bien a su turismo difícilmente prosperará económicamente.

El viaje tuvo un ambiente genial en todo momento. Fuimos 49 erasmus en una adecuadísima proporción de 70% chicas, 30% chicos. Pero no cualquiera vale para ser erasmus: salir todos los días hasta las 4 ó 5 de la mañana y estar al día siguiente a las 9 en pie no es fácil. En el ferry nocturno Helsinki-San Petersburgo celebramos el cumple de Andrés. Esta vez el ferry no fue tan claustrofóbico, incluso tuve un momento en cubierta pensando en cómo había cambiado todo últimamente, ¡maldita sea estoy yendo a Rusia en ferry! Inolvidable aquello de: Juan, ¿cómo se llamaba ésta?
El martes llegamos a San Petersburgo y fuimos directos a una visita guiada por la ciudad. El río Neva, la fortaleza de San Pedro y San Pablo, el buque Aurora y la impresionante Catedral de San Isaac. El Hermano Juan y sus historias estuvieron presentes en todo momento. Jamás se me olvidará aquella mañana de primero de bachiller en que nos contó la muerte de Rasputín.
Este es el cañón del buque Aurora desde el que se dió la señal a los bolcheviques para atacar el Palacio de Invierno, dando así comienzo a la Revolución Rusa.

Por la tarde hotel y una merecida ducha-siesta. Los hoteles eran de tres estrellas. Me tocó una habitación de minusválidos para mi solo, era como un campo de fútbol. Por la noche fuimos al pub Fidel Castro y llegó uno de los momentazos del viaje. Cruzarte con Ignacio, de Llanes, en un bar de San Petersburgo no tiene precio.

El miércoles visitamos el Palacio de la zarina Catalina, una residencia veraniega estilo rococó de los zares. Os daréis cuenta de que las fotos de este viaje van a mejorar mucho en calidad, ya que esta vez contábamos con Inés y su turbo cámara.
Esta es Steffi, la austríaca más grillada que he conocido en mi vida. Sabe más tacos en español que yo. En este momento estaba yo traduciendo una conversación entre patos, speaking duckish.


Por la tarde, Martina y yo fuimos a perdernos por San Petersburgo, lo que no pensábamos era que lo haríamos de forma tan literal. Tras 2 horas caminando conseguimos llegar a la Perspectiva Nevski, los canales, la catedral Kazan y el Palacio de Invierno. Io sto imparando italiano, e molto facile. Aquí fue cuando me enteré de que la prima Eva consiguió entrar en medicina. Estoy muy orgulloso de que lo consiguieras pequeñaja, el grito que pegué lo oyó toda la ciudad.
Esta es la plaza del Palacio de Invierno, en la que la Guardia imperial disparó contra miles de manifestantes pacíficos en el domingo sangriento. Enfrente se construyó un arco imitando el Arco del Triunfo de París, con él se conmemora la victoria del General Invierno sobre Napoleón.
Las catenarias invaden todo el cielo de S. Petersburgo.

Por la noche llegó uno de los planes a los que me había negado, pero para el que al final me convencieron. Y hay que reconocerlo, lo pasamos como unos enanos en el tour en limusina por San Petersburgo.
Al final acabamos Guillermo, Alex y yo en mi cuarto soltando una parida tras otra. Nos quedamos fritos dentro de lo que se podía entre tanto ronquido.
El jueves ninguno estaba para bromas tras una larga noche, pero tocaba una de las excursiones claves del viaje: el Palacio de Invierno, sede del Museo del Hermitage, una de las mayores pinacotecas del mundo. Lo siento papá, pero Dios da pan a quien no tiene dientes...Y a mí la pintura nunca me ha gustado, así que nos lo pasamos mejor buscando parecidos entre los erasmus y la gente de los cuadros. Sin embargo, el interior del palacio es impresionante.
¿Te gusta el palacio que he construido para ti zarina Inés?

Esta vez tomé notas en mi Moleskine, no quería olvidar ni un detalle. Tras una tranquila comida fuimos a la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, construida en el lugar donde fue asesinado el zar Alejandro II.
Encontreme con el coche de un paisanon por allí.

Por la noche, llegó uno de los tours que más me gustó. El crucero nocturno por los canales de San petersburgo y el río Neva. Botellas de champagne, música de discoteca y todos los edificios neoclásicos de la ciudad iluminados.
Esta foto es de propaganda soviética. El camarada de la Torre junto al buque Aurora, minutos antes de dar el cañonazo con el que comenzó la Revolución Rusa. Hasta el cielo se había teñido de rojo.

Fin de la estancia en San Petersburgo. Sólo quedaba un bus a la estación en el que el champagne hizo que los españoles sacáramos hasta la última de nuestras canciones de campamento. Éxito total de "Cornelio Pérez, el último gran torero". Los alemanes, capitaneados por Maximilian "el de los dos cigarrillos", intentaron imitarnos...Fueron patéticos. Tren nocturno a Moscú donde reponer fuerzas.

El viernes fuimos a la Plaza Roja de Moscú. De Moscú diría sin inmutarme que lo único que merece la pena ver es la Plaza Roja, pero es que no se trata de un sitio cualquiera. La Plaza Roja es uno de esos monumentos que te absorven, donde podrías pasar horas y horas girando en redondo admirando todo lo que hay allí. Justo cuando entramos empezó a nevar. Entre las murallas, está el Kremlin: lugar más antiguo de la ciudad desde donde se ha gobernado Rusia durante siglos. Está la Catedral de San Basilio. La leyenda cuenta que cuando fue terminada, el zar Iván el Terrible llamó a palacio al arquitecto y tras agradecer y admirar su trabajo, ordenó que le cegaran para que nunca pudiera volver a hacer algo tan bello. Está el mausoleo de Lenin. Te colocabas en el centro de la plaza e imaginabas los desfiles de soldados, tanques y lanzamisiles con los que los rusos demostraban su poder militar en la guerra fría. Esos adoquines negros han presenciado muchas páginas importantes de la Historia. Pasé por ella una y otra vez, de día y de noche...Nunca tenía suficiente.


Cuando comenzó el régimen comunista se trasladó la capital de San Petersburgo a Moscú, convirtiéndose así en el epicentro de la URSS. Tras haber hablado con algunos rusos me ha sorprendido que, al contrario de lo que yo pensaba, no han roto ni mucho menos radicalmente con el comunismo. En el kremlin vi flores frente a un busto de Stalin, del cual nunca llegaremos a saber cuántos millones de rusos mató. Muchos no ven el comunismo como algo malo, ni como algo bueno...Simplemente fue algo que pasó y no le dan más vueltas. Pero es que no hay manera humana de hacer eso en este país, las secuelas son demasiado grandes como para ignorarlas. No pude estar en la URSS, pero cuesta imaginarse escenarios peores. Ahora tendrán libertades políticas y podrán beber coca cola, pero Moscú no deja de ser horrible, una mole de hormigón y asfalto. Llegué a contar 13 carriles para coches en una calle. No hay semáforos, para cruzar búscate un paso subterráneo. La fea arquitectura soviética invade todas las calles. Sin embargo, hay que pensar que no deja de ser una atracción turística, en la cual basan la mitad de sus souvenirs y en torno a la que giran la mitad de sus monumentos.
Pongo de ejemplo, mismamente, nuestro hotel.

Por la tarde un paseo bajo la lluvia por Moscú y el metro. Algunas paradas de metro de Moscú son puntos turísticos por su decoración, muchas veces mosaicos de propaganda comunista. La verdad que es el metro más agobiante que he conocido en mi vida, hasta arriba de gente y sin ninguna ventilación. A la noche cayeron unas cervezas "tranquilas" en la habitación del hotel.

El sábado llegó el turno de visitar el Kremlin. Es un gran complejo de edificios administrativos, catedrales medievales y demás, todo dentro de una enorme muralla entre la Plaza Roja y el río Moscova. Allí tuvimos la suerte de ver un increíble cambio de guardia rusa.

Luego tuvimos una tarde tranquila de café y postales. Por la noche fuimos al circo moscovita. 

Los niños reían, los padres aplaudían, los erasmus dormían. Demasiado sueño acumulado. Sin embargo, y aunque no podíamos con nuestra alma, era la última noche en Moscú...Y todos sabíamos lo que había jajaja. Menuda noche. En Moscú para coger un taxi sólo tienes que estirar el brazo y en cinco segundos habrán parado tres coches clandestinos delante de ti. Por 300 rublos (menos de 8€, a dividir entre cuatro) un ruso condujo durante 45 minutos hasta el centro. Pobrecillo, yo le di algunos rublos más y una Heineken. En cuanto arrancó me encomendé a San Roque, a la Virgen de Covadonga y a todo lo que me sabía. El tipo nos dejó donde no era...Le buscamos en el atasco y nos condujo hasta otro sitio...Que resultó no ser tampoco, pero esta vez había huido. Simplemente encontramos unos rusos simpáticos disfrazados por Halloween y decidimos pasar la noche allí. Tengo que admitir que el vodka me jugó una mala pasada, pero oye era algo típico...
Tiene que quedar para siempre guardado la invasión en el cuarto de Karl, el que se quedó dormido roncando en el suelo, Carlos y Karl desaparecidos hasta las 2 del día siguiente sin contestar y la novia de Perico. What happens in Russia, stays in Russia.

El domingo fue uno de los días más duros de mi vida. Aún no se cómo me levanté de la cama. Robé sin querer una toalla del hotel que se había quedado entre mi ropa, bajé al desayuno cuando estaban cerrando y me metí diez croissants en los bolsillos, se me olvidó hacer el check-out y me fui con la llave magnética de la habitación en el bolsillo. La KGB me está buscando.

Fuimos al mausoleo de Lenin. Es, sencillamente, un sitio de mal gusto. Haces una hora de cola para entrar en esa pirámide donde está prohibido entrar con cámaras, móviles, bolsos. Está oscuro y sólo hay una luz roja alumbrándole. Intentan que tenga una solemnidad de la que creo que carece. Pobre Lenin, empieza a estar bastante podrido y la guía nos contó que tienen que estar venga a darle productos químicos, que una vez al año le tienen que sumergir en no se qué...No estaba yo para escuchar.

Por la tarde fuimos al Museo de la Guerra Fría. Es un bunker soviético donde te puedes hacer unas fotos con indumentaria militar y caminar por sus galerías. Al final te dan un menú militar con vodka incluido. Se lo bebió su p*ta madre.
Despachando ante la atenta mirada de Nikita Kruschev.

Y esto fue lo que dio de sí el viaje. Un último paseo por la Plaza Roja de camino al punto de encuentro. Tren nocturno Moscú-Helsinki. La verdad es que nos juntamos lo mejor de cada casa, lo pasamos como unos enanos y salieron muchos buenos fichajes para el futuro. Fin del gran viaje del erasmus. Vuelta a Finlandia. Vuelta a la gente agradable que habla un fluido inglés. Vuelta a este lugar que poco a poco voy llamando casa.